Casa Ruzafa

La vivienda original, muy antigua y completamente compartimentada, planteaba un reto claro: reorganizar el espacio para adaptarlo a una forma de vivir actual sin perder su esencia. El proyecto consistió en unificar la planta baja y la planta primera, transformando el conjunto en un dúplex funcional y equilibrado.

La planta baja se concibe como la zona pública de la vivienda, totalmente diáfana y abierta hacia el patio trasero. Salón, comedor y cocina se integran en un único espacio continuo, generando una relación directa entre interior y exterior que aporta luz, amplitud y una manera de habitar mucho más fluida. En esta planta se incorpora también un despacho que puede funcionar como dormitorio adicional, aportando flexibilidad al día a día, especialmente pensada para una familia que teletrabaja de forma habitual.

La planta superior se destina íntegramente a la zona privada. Aquí se distribuyen los cuatro dormitorios y dos baños, resueltos mediante un ejercicio de precisión espacial en apenas 80 m², donde cada metro cuenta y nada es casual. Un auténtico “Tetris” arquitectónico para responder a las necesidades de una familia con tres hijos en edad escolar.

Localización: Valencia
Actuación: Reforma integral de la vivienda
Arquitectura e interiorismo: DK Veiga

Al tratarse de una vivienda protegida, se realizó un trabajo cuidadoso de recuperación de los elementos originales. El suelo hidráulico existente se conservó y restauró allí donde fue posible, utilizándolo en la zona de acceso como una auténtica alfombra de bienvenida. En el resto de la vivienda, se combinó con pavimento de madera, tal y como solicitaban los clientes, logrando un equilibrio entre lo contemporáneo y lo original.

A nivel constructivo, se llevó a cabo una intervención integral. Se demolió completamente la planta baja, se levantó el pavimento y se ejecutó un sistema de cámara ventilada tipo Cáviti para resolver los problemas de humedad, con ventilación tanto a fachada delantera como trasera. Sobre esta base se ejecutó una nueva losa de hormigón y se redefinió por completo la distribución interior, tanto en planta baja como en planta superior.

El resultado es un proyecto 360º, desarrollado bajo el formato llave en mano, donde DK Veiga asumió tanto el diseño como la ejecución. Una vivienda pensada para ser vivida, luminosa, flexible y con un patio trasero que se convierte en el verdadero corazón de la casa.