Conde de Altea, Valencia

Localización: Valencia
Actuación: Reforma integral de la vivienda
Arquitectura e interiorismo: DK Veiga

Ubicada en una de las zonas más nobles de Valencia, esta vivienda destaca por su carácter histórico, definido por los techos altos y las molduras de escayola originales de mediados del siglo XX. El proyecto parte de una propuesta previa de otro estudio de arquitectura, que se toma como base y se reinterpreta mediante una serie de ajustes clave destinados a mejorar la habitabilidad y la forma de vivir el espacio.

Desde el primer momento, el recibidor se concibe como un elemento protagonista. Amplio, señorial y muy representativo, organiza toda la vivienda respetando escrupulosamente las molduras originales. A través de un gran armario se genera la distribución principal, articulando una doble circulación que conecta cocina y comedor —abiertos entre sí— y da acceso al pasillo que vertebra el resto de la vivienda. Desde este mismo punto se resuelven también un pequeño trastero y un espacio de trabajo, pensado para una familia con un alto uso del teletrabajo.

La zona de día se plantea como un espacio continuo donde salón, comedor y cocina conviven de forma fluida. Las molduras de escayola originales del salón se conservan y se realzan mediante una iluminación perimetral LED, aportando profundidad y enfatizando la altura y la elegancia del espacio. La iluminación general de la vivienda se trabaja con luces cálidas, reforzando la sensación de hogar y confort.

La cocina, desarrollada por Copatlife, se integra de manera natural en el conjunto, manteniendo una conexión visual con el comedor y el salón, pero permitiendo recorridos claros y funcionales gracias al sistema de circulación generado desde el recibidor.

La zona de noche se separa de forma clara, garantizando privacidad y tranquilidad. El dormitorio principal se moderniza completamente, accediendo a él a través de un pasillo que se transforma en vestidor, actuando como filtro entre la habitación y el baño en suite. Esta suite se organiza en tres ámbitos diferenciados, mejorando la funcionalidad y el confort. La vivienda cuenta además con un segundo baño y una lavandería independiente, separada tanto de la cocina como de los baños.

En cuanto a materiales, los baños se resuelven con porcelánico de gran formato en acabado mate, combinado con griferías en níquel cepillado, aportando una estética atemporal y elegante.

El resultado es una vivienda que equilibra historia y contemporaneidad, donde cada decisión de proyecto respeta la esencia original del inmueble y la adapta a una forma de vida actual, cómoda y funcional.